La Verdad entrevista a José María Tortosa

  • “El estado de alarma ha supuesto el empujón que necesitábamos para entrar de lleno en el teletrabajo”

  • “Todo quedará en nada si no llega la liquidez a las empresas”

El confinamiento ha dado a José María Tortosa, presidente de la asociación de la empresa familiar en la Región (Amefmur) y secretario del consejo de administración de Aválam, ese tiempo que siempre se echa en falta para poder hacer las cosas que se van dejando de lado por las imposiciones laborales y le ha permitido comprobar que el teletrabajo ha llegado para quedarse.

«El estado de alarma ha supuesto el empujón que necesitábamos para entrar de lleno en el teletrabajo; los que estábamos en esa transición nos hemos adaptado muy rápido a este sistema», destaca Tortosa.

También Amefmur ‘ha ganado’ con esta situación excepcional, y están cumpliendo «ahora más que nunca» la filosofía que les ha movido siempre: formación e información. «Estamos recurriendo a todos los convenios que tenemos firmados para asesorar y ayudar a las empresas y casi a diario tenemos contacto a través de nuestra web, organizando seminarios».

Como propietario de una empresa familiar, Tortosa no puede dejar de subrayar el papel y la importancia de este colectivo en esta crisis, como lo ha sido en otras. «Siempre hemos dado la cara y así seguimos; su generosidad abruma», apunta, y añade que no duda en que tras la pandemia habrá un nuevo reforzamiento entre la colaboración pública y la privada. «Es lo que nos va a ayudar, una vez más, a salir de esta», apunta el empresario.

También la responsabilidad social corporativa (RSC) tendrá más fuerza a partir de ahora en las empresas, vaticina Tortosa, quien resalta el liderazgo y resurgimiento de la sociedad civil, en especial con el trabajo de los movimientos de voluntariado para paliar los efectos de la pandemia.

Con todo, no puede evitar lamentar que habrá empresas que se queden por el camino, tras semanas sin actividad, y si bien recibe de buen grado las ayudas que se están poniendo sobre la mesa, todo quedará en nada «si no van acompañadas de liquidez», matiza. «Es muy duro, ahora que estábamos saliendo de la crisis del 2008…».

En el plano personal, la decisión del Gobierno de decretar el estado de alarma el fin de semana previo a San José truncó para la familia Tortosa una celebración que esperaban con ilusión. Era una excusa perfecta para reunirse en torno al santo de José María, María José (la mujer del presidente de Amefmur) y Josefina, Fina, su madre, de 91 años. «Es una de esas cosas que han quedado pendientes para cuando esto acabe», comenta, y explica que tienen contacto con la abuela por videoconferencia: «Ella no hace más que decirnos las ganas que tiene de abrazarnos». Y siempre hay un recuerdo especial para el padre que ya no está entre ellos, Diego Tortosa López.

Entre lo positivo de este confinamiento, destaca lo que está suponiendo de «reconciliación con el tiempo perdido» en las relaciones familiares, ya que por su trabajo ha tenido siempre que viajar mucho.  «Estoy disfrutando de la casa y de la familia, y dedico las tardes a estar con mi mujer y mi hija Rocío», apunta. Las mañanas son para realizar las actividades propias: teletrabajo para ellos (su mujer es psicóloga) y estudio la joven, que está en segundo de bachillerato.

Fuente: La Verdad