En economía, el coste por oportunidad se refiere al valor de la siguiente mejor alternativa de uso de un recurso determinado, dada su naturaleza limitada. Sin embargo, este concepto es aplicable más allá de las finanzas y de la contabilidad. En la vida diaria, los costes de oportunidad son los beneficios o placeres que se pierden al elegir una alternativa sobre otra. Vamos a ver en profundidad las implicaciones de este enfoque.

Costes de oportunidad

Trataremos de explicarlo con un ejemplo: si decidimos externalizar un servicio, renunciaríamos a desarrollarlo internamente en nuestra organización. Si ésta última fuese nuestra mejor alternativa, el coste de oportunidad sería el dinero gastado en dicha contratación.

En otras palabras, el coste de oportunidad es el valor de la siguiente mejor alternativa de uso de nuestros recursos, es decir, el valor de la mejor opción que hemos descartado. Cuando éstos son limitados, consideramos este indicador para que los recursos (como tiempo, dinero y energía) se utilicen de la manera más eficiente posible.

En los próximos apartados, se revisa la aplicación de este concepto de diferentes contextos económicos.

Costes de oportunidad en producción

Los costes de oportunidad se aplican en la asignación de recursos en producción. En economía, la frontera de posibilidades de producción (FPP) hace referencia a la asignación de los recursos disponibles para producir bienes y servicios de la manera más eficiente posible.

La FPP representa los costes de oportunidad que existen al decidir qué cantidad de bienes y servicios producir para maximizar la eficiencia y la capacidad de producción. Las empresas utilizan los costes de oportunidad en la producción para tomar decisiones inteligentes al sopesar los sacrificios de elegir una alternativa sobre otra.

Costes explícitos

Los costes explícitos son costes de oportunidad cuando se realizan pagos directos por gastos, tales como salarios de los empleados, gastos de alquiler y servicios públicos y costes de materiales.

Por ejemplo, si una empresa tiene un gasto de alquiler de 2.000 euros, se trata de un coste de oportunidad de 2.000 euros que podría haberse gastado en otros aspectos de las operaciones comerciales.

Costes implícitos

Los costes implícitos son costes de oportunidad cuando se usa un activo en lugar de venderlo o alquilarlo a otra persona. Estos costes de oportunidad existen sin ningún pago real.

Costes de oportunidad para el consumo

En este caso, los costes de oportunidad se aplican a la asignación de recursos en el consumo. Si decidimos gastar dinero en una compra, renunciamos a la oportunidad de gastar ese dinero en otras compras.

Por ejemplo, un propietario decide usar su habitación de invitados sobre el garaje para crear una oficina en casa. El coste de oportunidad de la decisión del propietario es:

  • La pérdida de ese espacio de alojamiento para invitados, familiares o amigos.
  • El dinero potencial ganado por alquilar el espacio.

Como puede deducirse, el coste por oportunidad es el precio de la segunda mejor opción a nuestro alcance en una situación en la que los recursos, del tipo que sean, son limitados. Desde Aválam apoyamos a nuestros clientes autónomos y pymes desde el punto de vista financiero y también les ayudamos a estimar la conveniencia de cada inversión con relación a las demás a partir de nuestra perspectiva experta.